Rota de Nuevo

No sé si fue conformismo o adaptación. Solo puedo saber que vuelvo a estar rota de nuevo. De nuevo muñeca de trapo, con un corazón hecho pedazos, por promesas incumplidas y palabras vacías.

Al principio, parecía que algo volvía a brillar dentro de mí, pero era leve. Intenté convencerme de que podía ser verdad, aunque tenía muchas dudas.

Decidí dejarme llevar, pero ha salido peor que mal. Vuelvo a estar en ese pozo negro de soledad. Lo mantengo callada, en silencio, para que nadie descubra la dolorosa verdad, porque hasta a mí me duele pensarlo. 

Algún día saldrá a la luz y cuando se sepa vendrán las preguntas que no sabré contestar.

Quizás, aquel día, cuando mi corazón hizo click, terminó todo y ya no existe nadie en el mundo que quiera luchar por mí, ni por nadie. Quizás tampoco lo merezco…

O puede que pida demasiado: Alguien que me quiera, que quiera jugar conmigo a algo que nos guste a ambos, que quiera pasar tiempo conmigo y no solo un día al mes compartido con más gente, caricias, mimos y luchar juntos contra el mundo.

Porque luchar sola está bien, pero, a veces, necesitas el apoyo de otro, para poder contra todo y todos. Porque hay días malos que te caes y necesitas que alguien ponga su hombro para sujetarte y mantenerte en pie. 

Me gustaría que un día alguien se me acercara y me dijera: juntos contra el mundo. Pero sobre todo, me gustaría que lo cumpliera. Porque las palabras están muy bien, pero si no se cumplen… ¿Para qué sirven?

Estoy cansada de tantas promesas rotas o tantas palabras vacías. Vuelvo a caerme y cada vez me cuesta más levantarme. Puede que deba quedarme ahí, en el suelo tirada para siempre.

En realidad, la soledad está bien. No es tan mala. Nunca te deja sola, irónicamente. Quizás, en el fondo, aun quiero tener esperanzas, pero ya es tarde para todo, o puede que no. 

Ya no se nada. Solo que estoy harta. Cansada de aguantar, cansada de sufrir o de tantas proposiciones incumplidas.

¿Es tanto pedir que luchen? Algo imposible…

¿Y si no merezco ser feliz? O estoy equivocada y eso no es la felicidad. Tú me lo dijiste… Que no era feliz a tu lado. Me atacabas constantemente con esas palabras que acabaron haciendo mella en mí. ¿Y si era lo que me deparaba el mundo? Siendo infeliz a tu lado…

Ya no sabría decir nada claro. Ahora que ya todo ha terminado, me sumo en la oscuridad infinita, como tantas otras veces he hecho. Sola, en lo profundo, luchando por mirar más allá.

Puede que haya algo de luz al final de tanta oscuridad, pero no será fácil. Empiezo a no reconocerme. Sentimientos enfrentados, corazón destrozado. Puede que esa atracción sea algo más. Pero atracción por la luz…o por la oscuridad. Siempre he sido la oscuridad que es necesaria para que exista la luz, pero ya no me reconozco. Quizás el tiempo lo dirá, pero mientras tanto las lágrimas me iluminaran. 

Ojalá existas, porque mi mayor secreto, es que odio a la soledad.

Ada 



"Ella tiene dos caras
como la luna.

Es fortaleza y debilidad.
Es alegría y tristeza.
Es comerse el mundo y es el mundo comiéndosela a ella.
Es caos.
Es control
que lleva al descontrol.

Ella es muy ella.
Me explico:
ella es muy suya,
y se comparte con muy pocos."

 

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